«Hay un poderoso reconocimiento que se agita en nuestro interior cuando vemos nuestro pequeño planeta azul oceánico en los cielos de otros mundos». — Carolyn Porco
Sus singulares anillos, compuestos por miles de millones de fragmentos helados que giran entre 30,000 y 60,000 kilómetros por hora, lo convierten en la maravilla de nuestro sistema solar.
La nave Cassini ha inspeccionado cuidadosamente a este frío gigante gaseoso y a algunos de sus satélites desde que fue insertada en su órbita en julio de 2004, luego de seis años y ocho meses y medio de viaje. Su compañera, la sonda Huygens, aterrizó sobre Titán, el mayor satélite del planeta, en enero de 2005, confirmando que su superficie alguna vez fue modelada por grandes cantidades de metano líquido, tal como se estimó a principio de los 1980 cuando las sondas Voyager 1 y 2 lo visitaron.

Sólo en dos ocasiones se ha fotografiado la Tierra desde el sistema solar exterior. La primera vez por la sonda Voyager en 1990, a una distancia de poco más de 6,000 millones de kilómetros (más allá de la órbita del planeta enano Plutón en su punto más cercano al Sol) y la segunda (foto anterior) en 2006 por la nave Cassini, a más de 1,400 millones de kilómetros.
Una tercera imagen del punto azul pálido está programada para el viernes 19 de julio de este año, comenzando a las 5:27 p.m. (hora de República Dominicana), cuando la nave Cassini volverá a tomar fotografías de Saturno durante 15 minutos para lograr una composición como la de septiembre de 2006.

Para esta ocasión, al acercarse el final de la misión Cassini-Huygens, la NASA ha invitado al público a ser parte de este momento histórico mientras se desarrolla.
Ese día Saturno se encontrará a 9.84 unidades astronómicas del Sol (1,472 millones de km) y de la Tierra a 9.65 ua (1,443 millones de km) a casi diez veces la distancia que nos separa del Sol durante el perihelio.


Aunque los objetivos principales de la misión Cassini-Huygens fueron completados, la nave Cassini ha continuado con una misión extendida desde 2008.
Se espera que la misión concluya en 2017, cuando producto de las aproximaciones orbitales con Titán la nave Cassini se precipite contra la atmósfera de Saturno.
