«Los cielos proclaman la gloria de Kepler y Newton». — Auguste Comte
Como cada año, desde los primeros días hasta mediados de agosto, la Tierra cruza la órbita del cometa Swift-Tuttle, el cuerpo responsable de la más importante lluvia de meteoros en el hemisferio norte.

Las perseidas deben su nombre a la constelación de Perseus o Perseo, ya que allí se encuentra su radiante, fácil de ubicar en el cielo por su proximidad a la distintiva constelación (en forma de uve doble o eme) de Cassiopeia.
Este año, los picos máximos de actividad serán el lunes 12 y martes 13 de agosto, en los que podrán apreciarse entre 60 y 100 bólidos por hora, principalmente en las afueras de los núcleos urbanos.

A las 2:00 a.m. de los días de mayor actividad la constelación de Perseus se encontrará a más de 20 grados por encima del horizonte, y, a diferencia del año pasado, no tendremos la interferencia del resplandor de la Luna, la cual estará a dos días del primer cuarto y se habrá ocultado poco después de las 10:00 p.m. del domingo 11 de agosto, dos horas antes de la salida de Perseus.
