Ciencia · Sociedad y cultura

Un duro golpe para la ciencia

Henry Hidalgo · 2 de octubre de 2013 · 2 min de lectura
Escuchar este artículo Lectura en voz del navegador

«El mundo requiere a gritos reglas globales que respeten los logros de la ciencia, que abunda, pero no es la ciencia la que gobierna el mundo». — José Mujica

La Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA) celebró ayer su quincuagésimo quinto aniversario de una forma diferente: enviando al 97 % de sus trabajadores a sus hogares debido al cierre de operaciones del gobierno federal estadounidense.

Aunque no es la agencia que más empleados posee, con este cierre la NASA es la más perjudicada en términos porcentuales, seguida de cerca por el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano, una institución que cuenta con 7,534 empleados menos que la NASA y que prescindirá de más de un 90 % de su fuerza laboral.

El 1 de octubre de 1958 la NASA inició oficialmente sus operaciones.

No sé si los tenaces senadores republicanos, que se oponen a las reformas que el presidente Barack Obama ha incorporado al sistema de salud con la Affordable Care Act, se detuvieron a pensar en que su cruzada pudo convertir en mártires innecesarios a los actuales ocupantes de la Estación Espacial Internacional, de no haberse excluido al personal encargado de controlar el laboratorio orbital del paquete de más de 17,000 cesantes temporales.

Lo cierto es que, fuera del impacto económico, del que no se puede precisar nada hasta tanto el gobierno federal retome su ritmo habitual de operaciones, y a sabiendas del gran esfuerzo que despliega la NASA día tras día, no resulta intricado concluir que este cierre de operaciones será un duro golpe para la ciencia.

NASAEstación Espacial Internacional