«El cielo profundo es, de entre todas las impresiones visuales, la que más se asemeja a un sentimiento». — Samuel Taylor Coleridge
Pueblan el cielo con sus fantásticas formas. Algunas son inmensos criaderos de estrellas que nos han permitido comprender la evolución de nuestro sistema solar.
Las hay de emisión, de reflexión, de absorción, planetarias o remanentes de supernovas. Las tres primeras son nubes interestelares, las dos últimas son producto de la expulsión de materia de estrellas moribundas.
Las nebulosas son distintivas piezas del engranaje cósmico, formadas por gases y polvo, que deslumbran por sus extrañas formas.
En honor al analema, hemos escogido a discreción ocho de las más fascinantes.
Nebulosa Abell 39
Con cinco años luz de diámetro, hermosamente redonda, simple y en apariencia tranquila, la nebulosa planetaria Abell 39 se ubica a unos 7,000 años luz de distancia. Su estrella central pasará a convertirse en una enana blanca, tal como ocurrirá con el Sol.

Nebulosa de la Mariposa
No es la única nebulosa con forma de mariposa, pero sí una de las más espectaculares. Posee un tamaño aproximado de tres años luz y se encuentra a unos 4,000 años luz de distancia.

Nebulosa Ojo de Gato
Esta nebulosa planetaria, ubicada a unos 3,000 años luz, es un posible retrato del final de nuestro Sol. Fue descubierta en 1786 por William Herschel. Un débil halo (segunda fotografía) de seis años luz de diámetro rodea la nebulosa.


Nebulosa del Cangrejo
En el año 1054 astrónomos chinos presenciaron el estallido de lo que en nuestros días tiene un tamaño de once años luz y que conocemos como la Nebulosa del Cangrejo, un remanente estelar que se ubica, aproximadamente, a unos 6,300 años luz.

Nebulosa del Corazón
Así de distante es de enorme. Esta nebulosa de emisión, con su peculiar forma de corazón, se encuentra a unos 7,500 años luz y posee un diámetro aproximado de 200 años luz.

Nebulosa Cabeza de Caballo
Esta nebulosa de absorción es parte del vasto Complejo de Nubes Moleculares de Orión y está ubicada próxima a Alnitak, una de las estrellas del Cinturón de Orión, a unos 1,500 años luz.

Nebulosa de la Medusa
La peculiar forma de esta nebulosa planetaria, que se encuentra a unos 1,500 años luz, evoca la cabellera de la mitológica Medusa, quien, según cuenta la leyenda, fue decapitada por Perseo. Tiene un diámetro aproximado de cuatro años luz.

Nebulosa del Anillo
Descubierta en 1779 por el astrónomo francés Antoine Darquier de Pellepoix, esta nebulosa planetaria es una impresionante estructura de un año luz de diámetro que se ubica a unos 2,000 años luz de distancia. En su centro, rodeada por el material expulsado, se encuentra una estrella moribunda similar a nuestro Sol.

