Exploración espacial · Marte

Más cerca de Marte

Henry Hidalgo · 11 de diciembre de 2014 · 2 min de lectura
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«Tal es mi búsqueda, seguir la estrella, poco importan mis posibilidades, poco importa el tiempo». — Jacques Brel, La quête, sencillo de L'Homme de la Mancha (1968)

La NASA aspira llevar seres humanos a Marte. Pero más que una intrincada empresa nortemericana, alcanzar otros mundos supone más que un paso para la humanidad. Un paso tan importante como las huellas de Neil Armstrong y Eugene Cernan sobre la Luna.

Nos hemos estado preparando para hacerlo, y lo haremos. Y sí, se me antoja el plural mayestático, por lo inspirador que ha resultado la prueba del pasado 5 de diciembre de la nave Orión; porque contemplamos, tal como se dijo durante el lanzamiento, «el amanecer de una nueva era en la exploración [americana] del espacio».

El propio presidente Barack Obama sentenció, durante su visita al Centro Espacial Kennedy en abril de 2010: «A mediados de los 2030, creo que podemos enviar humanos a la órbita de Marte y regresarlos a la Tierra a salvo».

Y aunque la Guerra Fría ahora forma parte del repertorio anecdótico de los corrillos políticos, las palabras de Obama me hicieron recordar, guardando las distancias, el discurso de Kennedy en el Rice Stadium en 1962: «Elegimos ir a la Luna, en esta década, no porque sea fácil, sino porque es difícil».

Desde los canales de Giovanni Schiaparelli, a finales del siglo XIX, a las huellas, en el presente siglo, de las ruedas del Curiosity en la superficie del planeta rojo, o bien de futuras misiones como InSight, hemos acumulado muchas lecciones, aunque, desde luego, nos queda el reto de continuar el aprendizaje y de pasar la antorcha.

El camino puede ser tortuoso, y la empresa al cuarto planeta del sistema solar podría resultar más compleja de lo estimado, pero, antes que claudicar, siempre será preferible mantener viva la imaginación y suscribir a Robert Zubrin: «O juntamos el valor para ir o nos arriesgamos a la posibilidad de estancarnos y decaer».

Somos hijos de las estrellas, «dejemos que las estrellas atestigüen».

NASA